El cuidado de la salud es, ante todo, un negocio de personas, y la capacidad de ofrecer un cuidado de la salud de calidad depende de la capacidad de la organización de cuidado de la salud para garantizar que cuenta con los profesionales adecuados con las habilidades adecuadas en el lugar correcto y en el momento adecuado. En este artículo se exploran las formas de responder a la necesidad de ofrecer una formación continua para los profesionales sanitarios.
La formación continua nunca había ocupado un lugar tan prioritario en la agenda de los altos directivos, ya que los cambios en la tecnología, los modelos de negocio y las capacidades generan tanto la demanda como el deseo de aprendizaje para toda la vida. Y, sin embargo, se encuentran en una situación complicada. Con las crecientes presiones financieras y las limitaciones a corto plazo, es difícil justificar el gasto en formación y entrenamiento que vaya más allá de lo esencial. Esto ocurre en un momento en que la demanda de cuidados de la salud aumenta de forma inexorable, hay escasez de personal debidamente calificado y una tasa creciente de síndrome de desgaste profesional en el entorno médico.
A pesar de que el 75 % de los CEO [1] en todo el mundo está de acuerdo en que una fuerza laboral calificada, educada y adaptable debería ser una prioridad clave, existe una creciente falta de personal experimentado y bien capacitado en el entorno del cuidado de la salud mundial. Encargado anualmente por Philips, el Future Health Index 2020 destaca que los profesionales sanitarios más jóvenes son conscientes de futuras carencias en sus carreras, y cita cuatro áreas clave que requieren un aporte. Estas áreas, que identificaron 2867 profesionales sanitarios menores de 40 años de 15 países, son habilidades, conocimientos, datos y expectativas [1].
Habilidades: el 44 % de los profesionales jóvenes afirma que su formación médica no les ha preparado en absoluto para las tareas de administración de empresas.
Conocimiento: el 78 % de los profesionales jóvenes solo conocen el término "atención en función del valor" o saben poco o nada sobre este concepto.
Datos: el 35 % de los profesionales jóvenes no sabe cómo utilizar los datos digitales de paciente para tomar decisiones informadas sobre el cuidado del paciente y se sienten abrumados por la cantidad de datos digitales del paciente.
Expectativas: el 41 % no está de acuerdo, o ni está de acuerdo ni en desacuerdo, con que la realidad de su carrera profesional esté a la altura de sus esperanzas y expectativas.
Incluso para quienes trabajan en funciones no relacionadas con el cuidado del paciente o en puestos clínicos, la tecnología, la normativa y las buenas prácticas en negocios y liderazgo cambian rápidamente y requieren una revisión y reajuste continuos. Las investigaciones indican que la fuerza laboral del futuro necesitará nuevas combinaciones de habilidades cognitivas, emocionales y analíticas.
Según el Foro Económico Mundial, "las habilidades sociales, como la persuasión; la inteligencia emocional y la enseñanza a otros, tendrán mayor demanda en distintos sectores que habilidades técnicas limitadas como la programación o la operación y control de equipos. Las habilidades de contenido (que incluyen la alfabetización en TIC y el aprendizaje activo), las capacidades cognitivas (como la creatividad y el razonamiento matemático) y las habilidades del proceso (como la escucha activa y el pensamiento crítico) serán una parte cada vez mayor de los requisitos de habilidades básicas para muchas industrias [2]".
Las habilidades básicas relacionadas con el trabajo, según el Foro Económico Mundial y con base en el Modelo de Contenido O*NET, son las siguientes:
Los entornos de trabajo más inteligentes y flexibles son clave para atraer personal con talento. Además del salario, los profesionales sanitarios más jóvenes señalan que los factores en torno a la colaboración, la autonomía y la tecnología son importantes a la hora de elegir un hospital o consultorio en el que trabajar [1].
A continuación, se detallan algunos puntos a tener en cuenta al considerar los beneficios de un enfoque de aprendizaje continuo:
Integrar el aprendizaje continuo en el estilo de vida: adoptar el aprendizaje continuo como una elección de vida y no solo como un medio para conservar nuestros empleos puede aportar beneficios mucho más allá de nuestras responsabilidades como profesionales y cuidadores.
Mantenerse actualizado y capacitado según sea necesario: las nuevas tecnologías y la proliferación y reorganización de roles requieren nuevas capacidades.
Planificar para el futuro del trabajo: para gestionar la innovación tecnológica y la transformación del cuidado de la salud, los altos cargos deberán avanzar hacia la creación de una cultura de participación de los empleados y fomentar la colaboración y la innovación.
Mantener la mente médica abierta: siempre hay más que aprender para garantizar que los cuidados de la salud brindados estén actualizados.
Nuevos modelos de formación continua en el cuidado de la salud: las nuevas tecnologías, junto con la pandemia mundial por coronavirus, marcaron una transición hacia el aprendizaje en línea, lo que permitió obtener posibilidades más rentables y orientadas a resultados.
Personal altamente calificado y formado: las ventajas de invertir en formación continua son evidentes: personal altamente calificado, más retención del personal, una excelente reputación organizacional, rendimiento financiero optimizado, mejores resultados de los pacientes y una reducción en los litigios.
Establecer programas integrales de formación clínica en la actualidad puede contribuir en mejorar la satisfacción y la retención del personal en el futuro. El desarrollo de nuevas habilidades y competencias facilita la transición hacia la atención en función del valor y la adopción de nuevas tecnologías y flujos de trabajo. El uso de un enfoque de aprendizaje mixto con datos, análisis e información sobre el comportamiento, combinado con una mezcla de modalidades presencial y virtual, facilita la accesibilidad a la capacitación a medida que su fuerza laboral evoluciona con el tiempo.
Respuesta a la necesidad y las oportunidades de formación continua entre los profesionales sanitarios