Dado que se estima que el 70 % de las decisiones médicas importantes implican pruebas de laboratorio o de anatomía patológica [1], la disponibilidad eficiente de imágenes de anatomía patológica almacenadas digitalmente es especialmente importante para evitar cuellos de botella en la información que puedan tener un impacto significativo en el cuidado de los pacientes. Particularmente en los casos de cáncer, un equipo asistencial integrado por radiólogos, oncólogos y patólogos necesita herramientas que les permitan colaborar de manera eficaz, y un archivo basado en la nube proporciona acceso a los resultados de anatomía patológica incluso cuando el equipo asistencial se encuentra geográficamente disperso.
Cuando el Hospital Clínic de Barcelona inició un proyecto para digitalizar su departamento de anatomía patológica, eligió un archivo basado en la nube como una forma eficaz de gestionar su gran volumen de información de patología digital. El servicio de anatomía patológica del hospital realiza más de 50 000 diagnósticos de biopsias al año, para los que se requieren más de 200 000 preparaciones histológicas. Si estos estudios se almacenaran localmente, requerirían importantes recursos en términos de servidores, personal de TI, aire acondicionado, energía y espacio físico.
Cada vez más hospitales almacenan datos en la nube para una amplia variedad de aplicaciones; actualmente, el 83 % de las organizaciones de cuidado de la salud en Europa y Norteamérica utiliza soluciones basadas en la nube [2].
La patología digital permite que los patólogos consulten de forma remota con colegas y especialistas. Esto resulta especialmente beneficioso para obtener segundas opiniones o asesoramiento especializado sin necesidad de trasladar físicamente los portaobjetos. La consulta remota puede realizarse en tiempo real, lo que permite obtener comentarios inmediatos y tomar decisiones con rapidez, algo crucial en los casos urgentes.
Los patólogos que pertenecen a la misma red hospitalaria pueden compartir el mismo archivo en la nube, eliminando los silos de datos y permitiendo que los patólogos de un centro revisen y analicen casos de pacientes atendidos en otros centros.
Especialmente en patologías complejas, garantiza que el especialista con mayor experiencia en una enfermedad específica sea quien revise el caso.
Como lo han comprobado el Hospital Clínic de Barcelona y muchos otros hospitales de todo el mundo, la patología digital se beneficia especialmente de la capacidad de los archivos en la nube para escalar y gestionar grandes volúmenes de datos. La naturaleza escalable de los archivos en la nube también permite disponer de los recursos informáticos necesarios para las potentes herramientas de inteligencia artificial (IA) desarrolladas para ayudar a los patólogos.
"Al aprovechar la capacidad de la nube para acelerar la digitalización de la anatomía patológica, estamos mejorando la calidad del cuidado del paciente al permitir una mayor eficiencia en los flujos de trabajo y una colaboración a gran escala", afirmó Shez Partovi, Director de Innovación y Estrategia y Líder de Negocio de Informática Empresarial en Philips. "A medida que la demanda de diagnósticos basados en anatomía patológica continúa aumentando, consideramos que la patología digital en la nube es un habilitador clave de la productividad y la escalabilidad, además de una herramienta esencial para seguir transformando el diagnóstico en el cuidado de la salud mediante nuevas oportunidades para la investigación, la educación y la integración de la IA con el fin de mejorar aún más la atención al paciente".
Además de las ventajas cotidianas para el cuidado del paciente, los archivos en la nube también proporcionan a los investigadores una fuente segura de datos procedentes de una amplia población de pacientes. Estos grandes conjuntos de datos permiten a los investigadores estudiar patologías a una escala imposible de alcanzar con datos aislados y podrían tener consecuencias de gran alcance para numerosas enfermedades. La patología digital y los datos diagnósticos almacenados en la nube también tienen el potencial de mejorar la precisión y la rapidez del diagnóstico e incluso contribuir a reducir las brechas en la equidad en salud. Martijn Hartjes, Líder de negocios de Informática clínica en Philips, señaló: "No debemos subestimar el poder de la nube. Facilitará la escalabilidad y el acceso al cuidado de la salud, así como la capacidad de desbloquear datos almacenados en silos distintos. Reunir todos los datos para crear una visión en tiempo real del paciente, disponible en cualquier momento de su recorrido asistencial, de modo que cualquier profesional clínico pueda consultarla y tomar una decisión más fundamentada sobre el siguiente paso para ese paciente, será de suma importancia. Siempre decimos que existe una enorme riqueza de datos y una pobreza de información útil, y combinar la tecnología de IA con la tecnología en la nube realmente puede marcar un antes y un después, tanto en la patología digital como en muchas otras áreas [3]".