Uno de cada cuatro adultos mayores de 25 años tiene un ACV a lo largo de su vida[1].El ACV es la principal causa de discapacidad y la segunda causa de muerte a nivel mundial[2]. El 40 % de las personas que tienen un ACV presentan secuelas moderadas o graves y otro 25 % tiene secuelas leves[3]. La clave para mejorar los resultados del paciente es brindar tratamiento lo antes posible. A pesar de la necesidad imperiosa de actuar con rapidez, los equipos de profesionales sanitarios pierden tiempo valioso debido a deficiencias en la comunicación, el acceso a la información y a conocimientos especializados. En este caso, exploramos cómo Philips ayuda a las personas a recibir un tratamiento rápido, conectado y especializado.
Caroline, 62 años, es una abuela y esposa activa que adora pintar. Sentarse frente a su caballete con su paleta de acuarelas es su forma de relajarse al final de un día ajetreado. Pero hoy, su marido nota algo inusual. Caroline se sujeta la cabeza, sin poder concentrarse en el lienzo que tiene frente a ella. Cuando le pregunta qué le pasa, ella responde, pero arrastra las palabras al hablar. El lado inferior izquierdo de su cara y su brazo izquierdo están caídos y se le ha caído la paleta al suelo. Tras haber realizado recientemente un curso de primeros auxilios en el trabajo, su marido sospecha que podría estar teniendo un ACV. Caroline presenta los tres síntomas de la denominada guía de reconocimiento de ACV FAST: Cara, Brazo, Habla, y él sabe la importancia de la última letra del acrónimo FAST: “Tiempo”, por lo que llama inmediatamente a los servicios de urgencias y, en cuestión de minutos, un paramédico está en camino.
Para ayudar a evaluar el estado de Caroline y, si es necesario, preparar su admisión al hospital, el paramédico cuenta con un Philips Emergency Care Monitor – Tempus Pro, un monitor de pacientes portátil de diseño robusto que permite registrar de manera rápida y sencilla la información sobre el estado de Caroline. Igualmente importante es que la unidad está equipada con Philips Corsium Remote Diagnostics, lo que brinda una conectividad cifrada bidireccional con el centro de manejo del ACV de la autoridad sanitaria local. Esto significa que la misma información que registra el paramédico ya está siendo revisada por un neurólogo con experiencia en el diagnóstico del ACV. Según su evaluación conjunta de la situación, el neurólogo indica al paramédico que traslade a Caroline al Servicio de Urgencias del Centro de Atención Primaria de ACV más cercano.
Solo con un clic, el registro del Emergency Care Monitor de Caroline se envía de inmediato al Servicio de Urgencias designado, junto con su hora estimada de llegada, para que puedan empezar a preparar el equipo de profesionales sanitarios que Caroline necesitará. Brindar soluciones que ayuden a los paramédicos a clasificar la afección del paciente y a abrir rápidamente una línea de comunicación con especialistas en ACV es de suma importancia, tanto para asistir en la evaluación neurológica en la fase inicial de triaje como para preparar la llegada del paciente al hospital para que reciba tratamiento lo antes posible, ya que la regla de oro en el ACV es: “El tiempo es cerebro”.
Cuando Caroline llega al Servicio de Urgencias del hospital, lo primero que su equipo de profesionales sanitarios debe determinar es si ha sufrido un ACV y, de igual importancia, qué tipo de ACV. Esto se debe a que el tratamiento para el ACV hemorrágico causado por hemorragias cerebrales es completamente diferente al del ictus isquémico causado por una reducción del aporte sanguíneo al cerebro. Esto hace que la imagen diagnóstica sea fundamental para la siguiente etapa del proceso de atención de Caroline.
El médico del Servicio de Urgencias a cargo de su atención utiliza el módulo remoto de ACV de Philips para reunir al equipo de profesionales sanitarios de ACV del hospital y al neurólogo para poder evaluar la afección de Caroline y manejarla en forma rápida y experta en los minutos y horas críticas que se avecinan. El monitor de perfil de la paciente con ACV del módulo ofrece directrices específicas para la atención del ACV, una vista de todos los datos relevantes para facilitar la toma de decisiones y una línea temporal para realizar el seguimiento de los indicadores críticos en el tiempo del proceso asistencial de Caroline.
El primer paso del protocolo es descartar una hemorragia cerebral y, como la obtención de imágenes del cerebro puede ser compleja, el radiólogo del equipo prefiere utilizar una TC espectral para este diagnóstico. Las imágenes de TC espectral ayudan a los radiólogos a realizar una evaluación más segura dado que brindan una mejor visión del tejido cerebral. Por lo tanto, a Caroline se le realiza una TC (cabeza) sin medio de contraste utilizando el equipo Philips Spectral CT 7500 del hospital.
La TC de Caroline no revela hemorragias en el cerebro, por lo que el equipo de radiología centra su atención en diagnosticar un ictus isquémico, a menudo causado por una oclusión arterial, conocida como oclusión de vasos importantes u OVI, que restringe el aporte sanguíneo al cerebro.
Su decisión está respaldada por el NicoLab’s StrokeViewer[4], una solución inteligente de triaje y manejo del ACV basada en la nube que analiza automáticamente las imágenes de la TC cerebral de Caroline para identificar una posible hemorragia o isquemia.
La puntuación ASPECTS de Caroline no es muy buena, pero el equipo aún quiere confirmar la presencia de una OVI y evaluar si Caroline es una candidata adecuada para una trombectomía mecánica, un procedimiento mínimamente invasivo en el que se elimina la obstrucción, generalmente se extrae un coágulo de sangre, de la arteria afectada. Con este fin, realizan una angiografía por TAC (angio-TAC) de inmediato para obtener más datos al visualizar la vasculatura en el cerebro.
Según las imágenes de la angio-TAC, Philips IntelliSpace Portal, una plataforma avanzada de visualización basada en IA, les proporciona una vista 3D muy detallada de los vasos sanguíneos en el cerebro de Caroline. Al mismo tiempo, NicoLab’s StrokeViewer detecta automáticamente una posible OVI en una de las arterias cerebrales de Caroline y envía un mensaje automático al radiólogo confirmando sus hallazgos. Si se trata de una OVI, se requiere una intervención rápida para evitar una lesión cerebral permanente, lo que significa que Caroline puede necesitar un traslado inmediato al centro integral de ACV más cercano, donde se pueda realizar un procedimiento de trombectomía mecánica.
Mediante la función para compartir imágenes de StrokeViewer, el radiólogo puede enviar todas las imágenes de diagnóstico y los resultados de StrokeViewer al equipo de ACV del centro integral de ACV, donde el neurorradiólogo intervencionista del hospital ahora tiene toda la información del paciente disponible para respaldar un diagnóstico definitivo.
En función del diagnóstico colectivo, los médicos pueden confirmar que Caroline tiene una OVI y también pueden ver con precisión dónde se encuentra. Por lo que se decide que Caroline necesita una trombectomía mecánica. El equipo en conjunto decide trasladar a Caroline al centro integral de ACV más cercano, donde se podrá realizar el procedimiento. Gracias a StrokeViewer, el equipo intervencionista del centro integral de ACV ya puede comenzar a planificar el procedimiento intervencionista y preparar todo.
Cuando Caroline llega, la sala de angiografía donde se realizará el procedimiento ya está preparada y el equipo ya está revisando el registro y las imágenes de TC de Caroline. La sala de angiografía cuenta con el Sistema Image Guided Therapy de Philips: Azurion 7 B20, una avanzada plataforma de terapia guiada por imagen que permite a los intervencionistas realizar con seguridad procedimientos mínimamente invasivos guiados por imagen, como la trombectomía mecánica, al proporcionar imágenes en tiempo real del sistema vascular del paciente, así como de los dispositivos intervencionistas, como catéteres y stents, utilizados para llevar a cabo la reparación.
Con este sistema, el equipo intervencionista puede localizar con precisión el coágulo de sangre en la arteria carótida de Caroline, guiar un catéter hasta él a través de los vasos sanguíneos mediante una pequeña incisión en la ingle y extraer el coágulo. Una vez que lo extraen y restablecen el flujo sanguíneo al cerebro de Caroline, observan una mejora casi instantánea en su afección. A modo de seguimiento, vuelven a utilizar el Philips Spectral CT 7500. A diferencia de un equipo de TC convencional, el detector espectral del Spectral CT 7500 obtiene información que permite a los médicos diferenciar la sangre de otros materiales, como el calcio, lo que lo hace ideal para su uso en pacientes con ACV para respaldar la evaluación del tratamiento y las decisiones de tratamiento de seguimiento adicional.
Gracias a la rápida respuesta de su marido y al flujo de trabajo óptimo de triaje rápido, el diagnóstico preciso y la intervención oportuna facilitados por las soluciones integrales de manejo del ACV de Philips, la arteria carótida de Caroline se desbloqueó en menos de cuatro horas después de su ACV. Dado que el aporte sanguíneo al cerebro se restableció rápidamente, solo presenta un leve deterioro cognitivo y motriz. Y para asegurarse de que siga así, se le colocó a Caroline un Philips Holter ePatch, un discreto sensor corporal portátil que monitorizará su ritmo cardíaco durante los próximos 14 días para detectar un ritmo cardíaco anómalo conocido como fibrilación auricular. Esto se debe a que es muy posible que la fibrilación auricular haya sido la causa del coágulo de sangre que migró a su cerebro y causó su ACV. Por suerte para Caroline, no hay síntomas de fibrilación auricular, por lo que con la ayuda de la fisioterapia, puede volver pronto a su caballete de pintura para hacer lo que más disfruta.
Juntos podemos marcar la diferencia en la atención del ACV. Estamos conectando todos los pasos para ayudar a los médicos a ahorrar tiempo, salvar neuronas y, en última instancia, salvar vidas.
La sala integral de Philips para el manejo del ACV incluye soluciones para la monitorización de pacientes con ACV y la comunicación en ambulancias, la tele-evaluación de pacientes con ACV, el diagnóstico por imágenes y análisis, la terapia guiada por imagen, la monitorización y evaluación neurológica, y mucho más. Estas soluciones están orientadas a mejorar la fiabilidad del diagnóstico, acortar el tiempo para el tratamiento y reducir el riesgo de recurrencia del ACV.