Los sistemas de salud llevan mucho tiempo enfrentándose a opciones limitadas para la monitorización de pacientes. La necesidad de agregar mediciones cuando cambia la condición de un paciente ha implicado la búsqueda de una habitación equipada con un monitor más especializado. Trasladar a un paciente por cualquier motivo ha implicado interrumpir temporalmente a la monitorización o depender de un monitor voluminoso de transporte y de un solo uso. Los sistemas de salud han comprobado que estas limitaciones pueden generar problemas de seguridad, de satisfacción del paciente y de cargas de trabajo del personal. Afortunadamente, los flujos de trabajo más recientes, habilitados por soluciones flexibles de monitorización, están abordando estos desafíos de larga data.
En todo el país, los sistemas de salud están bajo presión constante para brindar cuidado de la salud confiable y consistente, considerar la satisfacción del paciente y gestionar las fluctuaciones en la demanda, todo mientras los grupos de pacientes se vuelven más complejos y los recursos se ven cada vez más limitados por el esfuerzo. Una monitorización de pacientes adaptable podría contribuir a una solución, pero muchos ecosistemas de monitorización siguen atrapados en el pasado.
Al contar únicamente con monitores fijos para camas, los equipos de profesionales sanitarios a menudo debe trasladar a los pacientes a monitores avanzados simplemente porque en ese momento se requieren mediciones adicionales, en lugar de llevar la tecnología hasta los pacientes. Cuando se necesita el traslado de los pacientes, las transiciones entre equipos siguen siendo numerosas y complicadas. Pueden resultar brechas en la monitorización, respuestas a sobrecargas obstaculizadas, flujos de trabajo fragmentados y vergüenza del paciente por exposición adicional.
Gracias a la conectividad inalámbrica, la portabilidad y la funcionalidad completa para todos los niveles de gravedad, una generación más reciente de monitores de paciente puede ayudar a superar estos desafíos, especialmente si el equipo está estandarizado. Para aprovechar al máximo estas soluciones, algunos sistemas de salud incluso han adoptado un flujo de trabajo de monitorización continua, con un solo dispositivo desde la admisión hasta el final de la monitorización de alta gravedad.
Un vistazo a los posibles beneficios de estas soluciones flexibles de monitorización:
Los monitores que ofrecen flexibilidad de medición, portabilidad y conectividad inalámbrica permiten a los equipos de profesionales sanitarios monitorizar a una amplia variedad de pacientes en cualquier lugar donde alcance la red. Si un hospital necesita renovar una unidad en particular, por ejemplo, puede atender temporalmente (y vigilar) a esos pacientes en otra parte del edificio. Durante la pandemia de COVID-19, algunos sistemas de salud extendieron sus redes inalámbricas a carpas en el estacionamiento para aumentar la capacidad de monitorización durante los aumentos de demanda. Ahora, ante la improbabilidad de que la demanda de atención en los servicios de urgencias disminuya pronto y la escasez de camas, los sistemas sanitarios pueden comenzar a realizar una monitorización continua antes, en pasillos, garajes y otros espacios poco convencionales.
Eliminar restricciones con equipos fijos puede presentar oportunidades de monitorización que antes planteaban desafíos logísticos. Por ejemplo, puede permitir que los equipos de profesionales sanitarios monitoricen el CO2 espiratorio final tras procedimientos (especialmente si se administraron opioides) o garantizar la monitorización cardiaca continua para ciertos grupos de pacientes. También puede facilitar una monitorización continua durante el traslado intrahospitalario y brindar mejor visibilidad en el destino; históricamente, la monitorización se retrasaba cuando los pacientes eran cambiados a nuevos equipos. En cambio, las soluciones flexibles pueden facilitar transiciones oportunas o incluso permitir que el mismo monitor permanezca con el paciente. Al reducir las brechas de monitorización, los sistemas pueden apoyar las buenas prácticas clínicas, respaldar la seguridad del paciente e impulsar la toma de decisiones basada en datos.
Las hospitalizaciones ya son momentos vulnerables para los pacientes, y la experiencia típica de desplazarse entre unidades clínicas puede agravar esa perspectiva. Un paciente puede pasar de un monitor fijo a un monitor de un solo propósito y luego volver a un monitor fijo, todo mientras a menudo espera la disponibilidad de equipo en las transiciones y se siente expuesto cuando se retiran y reemplazan los cables. Al reducir potencialmente el número de cambios de cables, e incluso a veces evitarlos por completo, las soluciones flexibles de monitorización pueden ayudar a los equipos de profesionales sanitarios a apoyar la dignidad del paciente.
Con un ecosistema de monitorización tradicional (monitores fijos avanzados, monitores fijos para casos de menor agudeza, monitores de un solo propósito y nada intermedio), los médicos a menudo deben buscar los dispositivos y suministros adecuados para el siguiente paso en la atención. Por supuesto, incluso cuando saben dónde está el equipo, puede que no esté disponible de inmediato. Pueden producirse retrasos en el cuidado de la salud y acumulaciones, ya que los pacientes esperan a ser admitidos desde el servicio de urgencias o a salir de la sala de recuperación, por ejemplo. Una solución de monitorización versátil puede ayudar a que los pacientes estén monitorizados y permanezcan de esa manera. Con las capacidades integradas adecuadas, también puede reducir la necesidad de buscar equipo adicional como monitores de transporte, equipos para controlar signos vitales, monitores de CO2 independientes y carros de ECG de 12 derivaciones. Esta optimización puede apoyar la seguridad y el flujo de pacientes.
Buscar monitores y suministros consume el tiempo de los profesionales sanitarios y los aleja de un cuidado de la salud significativo. Lo mismo ocurre con el recableado de los pacientes y su conexión a nuevos equipos, un proceso que también puede implicar la molesta reintroducción manual de la información del paciente. La monitorización flexible ayuda a reducir interrupciones y tareas innecesarias de manera que los profesionales puedan centrarse en los pacientes. Al reducir o eliminar las transiciones de equipo, también puede facilitar un traspaso de información de pacientes más fluido entre equipos de profesionales sanitarios.
Una solución de monitorización flexible y robusta puede ayudar a los sistemas de salud a reducir el número de equipos y suministros, ya que los monitores de un solo propósito se vuelven redundantes en muchas situaciones. Esa consolidación podría liberar espacio de almacenamiento y reducir la carga de mantenimiento para el equipo de servicio de bioingeniería. Otro beneficio potencial proviene de la reducción o eliminación de las transiciones de equipos. Cuando los accesorios no se conectan y desconectan constantemente, los pines y los conectores de los monitores pueden durar más, retrasando la sustitución o la reparación.
Cerrar la brecha de datos: Ampliar la monitorización continua de pacientes - Líderes de Fairview y UCLA Health discuten la monitorización continua, las brechas de datos y los flujos de trabajo centrados en el paciente.