En la última década, los ultrasonidos para punto de cuidados (POCUS) se han utilizado para ayudar en la evaluación de pacientes en estado crítico.1 Ya en 2002, el Instituto Nacional de Excelencia Clínica emitió la recomendación del uso de ultrasonidos para la inserción de catéteres venosos centrales. Posteriormente, en 2008, la Agencia Nacional de Seguridad del Paciente (NPSA) publicó un informe en el que describió la evidencia relacionada con los POCUS y la mejora de la seguridad del paciente durante los procedimientos pleurales. Poco después, el uso de ultrasonidos para punto de cuidados para la evaluación de traumatismos se convirtió en un componente obligatorio del currículo de medicina de urgencias.2
El término ultrasonidos para punto de cuidados (POCUS) se refiere a ecógrafos portátiles que permiten evaluar a pacientes sin necesidad de que estén físicamente presentes en un departamento de radiología.3
En otras palabras, una buena definición de tecnología para punto de cuidados sería decir que POCUS incluye a los dispositivos portátiles de ultrasonido que se usan en el proceso diagnóstico para analizar hipótesis patológicas específicas en la cabecera, en unidades de emergencias o en ambulancias.4
Muchos profesionales sanitarios han coincidido en que los ultrasonidos para punto de cuidados, debido a las capacidades que abarcan, funcionan bien como complemento a la evaluación física.5 ¿La diferencia entre los ultrasonidos convencionales y los ultrasonidos para punto de cuidados? Estos últimos permiten que el médico realice “adquisiciones e interpretaciones de imágenes para punto de cuidados”.6 . Pueden utilizar estos datos seleccionados de inmediato para obtener un diagnóstico rápido y fiable que guíe los siguientes pasos en el proceso de tratamiento del paciente.
Ejemplos prácticos de evaluación asistida por ultrasonidos para punto de cuidados (POCUS) en emergencias:
Cada especialidad de urgencias dispone de protocolos de ultrasonidos y conjuntos de destrezas necesarios para cubrir sus necesidades clínicas.9 Y con el aumento en la adopción de los POCUS, las asociaciones médicas continúan publicando recomendaciones y directrices para el uso de los ultrasonidos para punto de cuidados que están específicamente alineadas con su campo de práctica. Por ejemplo, la Sociedad de Medicina de Cuidados Intensivos ha publicado recientemente directrices sobre el uso de ecografía en pacientes en cuidados intensivos.10
Esto significa que recibir capacitación especializada es muy importante para adherirse al uso de los ultrasonidos para punto de cuidados de forma eficaz y segura. Por eso, Philips ha creado cursos y guías de referencia rápida que pueden conseguirse fácilmente, son específicos para diferentes procedimientos y fueron redactados por expertos médicos.
Aunque la existencia de diferentes vías de capacitación apunta a la falta de un currículo estandarizado y centralizado en torno a POCUS, este campo emergente continúa expandiéndose rápidamente. La evidencia muestra que el POCUS puede mejorar indudablemente las “técnicas convencionales de examen en el diagnóstico y manejo” de pacientes en estado crítico.
Otra motivo de este crecimiento es que la tecnología de ultrasonidos para punto de cuidados está en constante evolución y adaptación para proporcionar el respaldo que los profesionales sanitarios necesitan.
Los estudios de caso han demostrado que los POCUS pueden:
La tecnología ha evolucionado para que los profesionales puedan tomar decisiones informadas sobre el manejo y cuidado del paciente y los diagnósticos de manera rápida, sin importar dónde se encuentre el paciente.
La innovación ha permitido que los ecógrafos se simplifiquen de manera única, de modo que las exploraciones puedan realizarse donde se necesite cuidado de la salud sin comprometer la calidad de imagen ni la precisión. Un buen ejemplo de esto es el ecógrafo Compact 5000 Series, que incluye muchos de los avances de los ecógrafos premium de Philips en un diseño compacto. Permite a los usuarios ver más y con mayor claridad en el punto de cuidados, gracias a capacidades avanzadas y herramientas de cuantificación que normalmente solo se encuentran en un sistema Philips sobre carro, como Auto Strain LV, Auto Measure, MicroFlow Imaging, ultrasonidos con contraste, elastografía, ETE 3D en tiempo real y xPlane, cuantificación 3D, visualización de la aguja para guiar procedimientos y compatibilidad con 24 transductores Philips.
Dispositivos portátiles más pequeños, como Lumify con Reacts, teleultrasonidos integrado, ha llevado la portabilidad, accesibilidad y resultados de imagen de alta calidad al siguiente nivel. La plataforma integrada permite que los profesionales colaboren en tiempo real, sin importar su ubicación geográfica. ¿Los beneficios? Con una colaboración rápida y sencilla, se puede alcanzar el diagnóstico con más confianza, lo que es especialmente útil para el personal en formación que busca más orientación experta. Las noticias recientes demuestran el impacto que Lumify ha tenido en zonas remotas donde el acceso al cuidado de la salud puede ser limitado.
A medida que más y más profesionales dominen la tecnología de punto de cuidados, es probable que en un futuro cercano, los comités educativos de todo el mundo no solo consideren imperativos los ultrasonidos para punto de cuidados, sino que también proporcionen formas para que los ultrasonidos para punto de cuidados puedan integrarse en los planes de estudio de medicina de forma estandarizada.14 Esto es especialmente relevante para la prevención y el control de infecciones durante procedimientos de emergencia, en los cuales los ultrasonidos para punto de cuidados se han convertido en una ayuda esencial. Si hay consenso respecto de la formación y la adhesión de los hospitales a esta tecnología, los pacientes pueden seguir experimentando los beneficios de los ultrasonidos para punto de cuidados.