La patología digital puede acelerar el camino hacia una atención oncológica personalizada. Al redefinir los flujos de trabajo diagnósticos, la patología digital facilita el acceso y el intercambio eficiente de información, lo que mejora los tiempos de respuesta diagnóstica y favorece la colaboración clínica.
El creciente volumen de casos, la disminución del número de patólogos, los desafíos en los flujos de trabajo y la necesidad de diagnósticos oportunos y precisos están impulsando la adopción de la patología digital. La patología digital redefine los flujos de trabajo diagnósticos mediante imágenes de alta resolución, la posibilidad de integrar inteligencia artificial (IA)* y la lectura y consulta remotas. Con la patología digital, los patólogos pueden acceder a la información y compartirla de manera más eficiente, derivar casos a otros integrantes del equipo multidisciplinario de atención, obtener segundas opiniones con mayor rapidez y mejorar los tiempos generales de respuesta diagnóstica, contribuyendo en última instancia a una atención oncológica más personalizada. Los laboratorios de patología digital de alto volumen pueden ofrecer servicios de telepatología, lo que beneficia a hospitales que no cuentan con patólogos en el lugar o que trabajan por encima de su capacidad, ya que les permite derivar casos sin el tiempo, el costo y las demoras asociados al transporte manual de portaobjetos.
Los usuarios de patología digital obtienen mejoras de productividad de hasta un 25 %.1
Philips presentó las primeras soluciones de patología digital autorizadas por la FDA para uso clínico en 2017. Desde entonces, ha ayudado a más de 300 clientes en todo el mundo a implementar la patología digital y se han digitalizado más de 38 millones de portaobjetos en estos sistemas. Estas implementaciones y la amplia experiencia adquirida han permitido identificar las mejores prácticas para lograr una transición fluida de lo analógico a lo digital.
En primer lugar, una solución de patología digital debe contar con interfaces intuitivas y centradas en el usuario que faciliten la transición desde los flujos de trabajo basados en el microscopio. En segundo lugar, programas de formación eficaces, incluida la capacitación en digitalización de portaobjetos, ayudan a los laboratorios de anatomía patológica a adoptar las nuevas tecnologías. Las sesiones integrales de capacitación, que con frecuencia utilizan los propios portaobjetos del laboratorio, permiten validar la solución y garantizar que los patólogos se sientan cómodos y seguros en su nuevo entorno digital. Philips respalda estas sesiones de capacitación mediante gestión del cambio, análisis de los flujos de trabajo y optimización para ayudar a los departamentos de anatomía patológica a transformarse rápidamente y con el menor nivel posible de estrés. Un sistema de patología digital ideal también debe integrarse eficazmente con los sistemas de información de laboratorio (LIS, por sus siglas en inglés) existentes para garantizar la consistencia de la información relevante a lo largo de todo el proceso asistencial. Asimismo, debe permitir la integración de aplicaciones de IA* que reduzcan la carga de trabajo de los patólogos al priorizar casos, señalar áreas de interés y facilitar la elaboración de informes.
Una vez implementados los sistemas de patología digital, es esencial aprovechar la información obtenida de su uso e identificar oportunidades para seguir optimizando los flujos de trabajo. Esta evaluación continua garantiza que los sistemas digitales se utilicen al máximo de su potencial, mejorando la eficiencia y la precisión diagnóstica.
Los comentarios de los usuarios del sistema son muy positivos; el 100 % de los patólogos encuestados afirmó que la digitalización ayuda a alcanzar un consenso diagnóstico1 y los estudios muestran ahorros de tiempo de hasta 19 horas al día1 en la logística de casos y la lectura de casos.
Con una de las mayores bases instaladas del mundo, Philips ha ayudado a los servicios de anatomía patológica a obtener resultados sobresalientes al transformar sus flujos de trabajo hacia la patología digital. El personal se adapta al nuevo sistema digital en ocho días tras solo seis horas de capacitación y logra mejoras de productividad del 25 %.1 Cuando se incorpora IA, la productividad puede aumentar hasta un 37 %.2 En los casos de cáncer de próstata, la IA reduce el tiempo de respuesta para el diagnóstico de 1,8 días a 9,4 minutos2 en comparación con el estándar de atención basado en el microscopio. La IA también ha demostrado una alta precisión en la identificación de patologías en distintos tipos de tejidos.3,4
Nuestros sistemas de patología digital cuentan con años de desempeño comprobado en el uso clínico y han permitido que los laboratorios de anatomía patológica adopten nuevas formas de trabajo más eficientes. Por ejemplo, Ohio State University, pionera en patología digital, utiliza la Solución de anatomía patológica digital de Philips para la atención clínica, la investigación y la telepatología, con un promedio de más de 2.300 digitalizaciones por día.5 Los hospitales Paris Saint-Joseph y Marie-Lannelongue utilizan la Solución de anatomía patológica digital de Philips para respaldar los comités multidisciplinarios de tumores en la definición de vías asistenciales personalizadas, y existen muchos otros casos de uso en todo el mundo.5
El 100 % de los patólogos encuestados afirmó que la digitalización ayuda a alcanzar un consenso diagnóstico.1
La transformación hacia un flujo de trabajo de anatomía patológica totalmente digital mejora las operaciones del laboratorio y aumenta la eficiencia del patólogo. Permite optimizar el análisis de imágenes, la colaboración remota y la rapidez del diagnóstico, abriendo nuevas oportunidades para la investigación y la colaboración clínica. La adopción de la patología digital es vital para que los laboratorios de anatomía patológica apoyen a los equipos clínicos en el desarrollo de la mejor estrategia posible para cada paciente, garantizando una atención oncológica personalizada y accesible.