En la batalla por transformar el cuidado de la salud, los grupos que argumentan que el cuidado de la salud debe o no debe considerarse un negocio, quizás han pasado por alto la posibilidad de un punto intermedio. Existe la oportunidad de que el cuidado de la salud opere como un negocio responsable que combine lo mejor de ambos mundos: experiencia clínica con excelencia operativa. El desafío, por supuesto, consiste en integrar estos ámbitos para crear sistemas modernos de atención de la salud que no solo sean adecuados para su propósito, sino que también estén orientados a un propósito claro.
“Los negocios y el cuidado de la salud han tenido durante mucho tiempo una relación incómoda, pero un enfoque moderno e innovador para la transformación del cuidado de la salud no tiene por qué ser la comercialización implacable del cuidado de la salud”, afirma Dawn Bruce, líder de administración de Servicios y Soluciones de Philips en Canadá.
Según Bruce, romper las percepciones negativas sobre los negocios en el cuidado de la salud y adoptar nuevas prácticas empresariales responsables tiene el potencial de transformar positivamente aspectos obstruidos de las operaciones hospitalarias. “Para adaptarse o cambiar hacia nuevos modelos de cuidado de la salud basado en el valor, el cuidado de la salud está incorporando de manera progresiva ideas, conceptos y perspectivas —muchas de las cuales pueden haber surgido en el mundo empresarial”, afirma.
Durante los últimos 10 años, las empresas han realizado importantes cambios en sus políticas de responsabilidad social corporativa (corporate social responsibility, CSR), y ha habido un cambio notable respecto al pasado, cuando las actividades de CSR no estaban relacionadas con el negocio principal de la empresa. Esto ha dado lugar a la aparición de empresas responsables, que priorizan el propósito sobre el beneficio. La aparición de empresas responsables puede considerarse entonces una oportunidad para la transformación del cuidado de la salud, como lo son la digitalización y las nuevas tecnologías.
Bruce comparte sus recomendaciones sobre cómo los centros para el cuidado de la salud pueden adoptar procesos y prácticas de empresas responsables, y asociarse para impulsar mejoras sin afectar la integridad del cuidado de la salud. Estas son algunas maneras de comenzar:
Empezar en operaciones, el centro de control de cualquier hospital: Bruce recomienda aplicar los principios de gestión operativa. “No siempre se ha reconocido la importancia de las operaciones en las empresas, y menos aún en el cuidado de la salud. Sin embargo, la gestión de las operaciones es clave”, declara.
Adoptar un enfoque holístico e integrado que fusione personas, procesos y tecnología: Bruce y su equipo ayudan a los sistemas de cuidado de la salud a aplicar e incorporar estrategias innovadoras de gestión y mejora operativa. Para ayudar al personal operativo a empezar, recomienda centrarse en la integración de personas, procesos y tecnología.
Un enfoque en las personas: Bruce recomienda innovar en torno a la experiencia del cliente y adoptar estilos de liderazgo y gestión colaborativos. Aconseja mirar a la hospitalidad como guía para el enfoque en el cliente. Y para el liderazgo, recomienda explorar el concepto emergente de liderazgo servidor, un estilo de liderazgo que invierte el paradigma habitual.
Adoptar procesos empresariales altamente eficaces: Estos incluyen Lean Six Sigma para crear sistemas de salud más inteligentes en cuanto a operaciones, así como metodología ágil, pensamiento sistémico y pensamiento de diseño. El desarrollo de nuevas habilidades puede orientarse hacia la empatía, la colaboración radical y el prototipado rápido, y estas habilidades blandas deben integrarse con capacidades de pensamiento sistémico.
Complementar los indicadores clave de desempeño (KPI) con objetivos y resultados clave (OKR): “Usamos tanto los KPI como los OKR como indicadores de rendimiento, pero en el cuidado de la salud nos resulta especialmente útil hacer un seguimiento de los OKR, ya que son más específicos y con resultados cuantificables”, afirma. “El uso de ambos ofrece la oportunidad de obtener una visibilidad operativa macro y micro”.
Adoptar la innovación disruptiva: Bruce sugiere que uno de los aprendizajes más valiosos que el cuidado de la salud puede obtener de los negocios es utilizar los aprendizajes adquiridos por las empresas en la transformación y los procesos innovadores que la facilitaron.
Adoptar la tecnología: Bruce señala que comprar lo mejor no siempre es la mejor opción, y que las asociaciones de Philips con hospitales han permitido “abrir nuevas formas de pensar sobre la planificación, adquisición y mantenimiento, e implementar un enfoque estratégico para la gestión de la tecnología”.
Aplicar las lecciones empresariales es esencial si queremos pasar de modelos de pago por volumen a modelos de pago por servicio basados en el valor.
Está claro que las empresas pueden aportar mucho a la atención de salud, siempre que los socios implicados tengan sus objetivos y prioridades alineados. Bruce lo resume así: “Todos estamos comprometidos en hacer que el cuidado de la salud sea accesible para todos, y para lograrlo, necesitamos compartir y aplicar las buenas prácticas”, declara. “Aplicar las lecciones empresariales es esencial si queremos pasar de modelos de pago por volumen a modelos de pago por servicio basados en valor”.
Excelencia operativa: el negocio responsable del cuidado de la salud