Es un mensaje que Amy Martin apoya: la monitorización de pacientes es un sistema crítico, así que es hora de tratarlo como tal. Como responsable de estándares para monitorización en Philips, Martin ha visto que los sistemas sanitarios establecen plataformas uniformes para sus PACS y sus historias clínicas electrónicas —fomentando flujos de trabajo comunes, acceso oportuno a la información y escalabilidad— pero dejan fragmentada la monitorización de los pacientes. En este artículo, ella comparte los riesgos de seguir el modelo tradicional, así como los beneficios transformadores de adoptar una solución de monitorización estandarizada, idealmente una que conecte los datos en toda la red de prestación integrada.
Llenos de desafíos, las tareas fragmentadas en la monitorización del paciente exigen una respuesta transformadora y unificada.
Las adquisiciones y la instalación por separado han dejado a los sistemas sanitarios con un mosaico de plataformas y configuraciones de monitorización, no solo en sus centros de atención, sino a menudo de una unidad a otra dentro del mismo hospital.
Este enfoque fragmentado puede dar lugar a vacíos de monitorización, perdida o retraso de datos, problemas de integración con otros sistemas y visibilidad limitada de la información del paciente. También puede generar confusión sobre los parámetros de las alarmas, flujos de trabajo inconsistentes —con barreras para realizar los cambios necesarios— y tareas manuales pesadas.
Las variaciones en quién se monitoriza (y cómo) y en la forma en que responden los equipos clínicos pueden afectar la seguridad y la experiencia del paciente, señala Martin. Dado el entorno actual del cuidado de la salud —pacientes de mayor gravedad, consolidaciones continuas y expectativas más altas de calidad en el cuidado de la salud—, la respuesta requiere una transformación integral en lugar del enfoque fragmentado del pasado.
Actualizar la monitorización de pacientes departamento por departamento aumenta el riesgo de que los sistemas de salud nunca alcancen una optimización completa.
“Actualizar la monitorización de pacientes departamento por departamento aumenta el riesgo de que los sistemas de salud nunca alcancen una optimización completa”, afirma Martin. “Las actualizaciones de software hacen que los primeros beneficiarios se queden atrás, dejando los sistemas atrapados en un ciclo constante de ponerse al día, en lugar de estar en una posición de adelantarse”.
En este artículo, Martin describe seis razones clave para dar el salto necesario hacia una solución de monitorización única en todo el centro hospitalario que funcione con el mismo software (y en la misma versión):
1. Equidad tecnológica entre centros de cuidado de la salud
Anteriormente, algunos centros dentro de un sistema sanitario podían pasar por alto las actualizaciones de monitorización que otros recibían. Un modelo a nivel del centro hospitalario, en cambio, garantiza que los equipos tengan acceso igualitario a innovaciones como herramientas de apoyo para decisiones clínicas, independientemente de la ubicación o la población de pacientes atendidos.
Este enfoque cohesivo promueve un estándar alto de cuidado de la salud en todo el sistema, dice Martin, así como una experiencia constante para los pacientes y los profesionales sanitarios. Los equipos pueden trasladar pacientes a otras ubicaciones sabiendo que recibirán la monitorización que necesitan. Los profesionales sanitarios que se desplazan de un lugar a otro pueden confiar en la misma solución de monitorización actualizada, independientemente de la asignación del día.
2. Integración total con otros sistemas de información
Con menos interfaces que gestionar, una sola solución de monitorización puede promover conexiones más simples y fiables con sistemas adicionales de información de salud, como la historia clínica electrónica, señala Martin.
Al derribar barreras de integración, una plataforma estándar garantiza que los datos críticos fluyan de ida y vuelta entre estos sistemas. Reduce las entradas manuales para los profesionales sanitarios y les proporciona la información oportuna que necesitan para tomar decisiones críticas.
3. Respaldo para equipos de primera línea y sus flujos de trabajo
Trasladar pacientes entre sistemas de monitorización puede requerir el ingreso manual de datos, sin mencionar desconectar y reconectar equipos. (Las recomendaciones para la colocación de los electrodos pueden incluso variar entre plataformas.) Al mismo tiempo, el personal de enfermería trabaja con una amplia gama de tecnologías y dispositivos además de la monitorización.
Una solución estándar de monitorización —idealmente con una interfaz compartida e intuitiva entre modelos y grados de gravedad— reduce el número de sistemas que debe utilizar el personal de enfermería y el número de pantallas que deben consultar. Además de abordar la carga cognitiva general del personal de enfermería, una solución estándar puede simplificar la capacitación, promover el uso previsto y reducir las transiciones de equipos y los vacíos en la monitorización.
Cuando el uso de la monitorización se ha optimizado y estandarizado, dice Martin, los sistemas de salud pueden dar el siguiente paso consultando con sus equipos para optimizar los flujos de trabajo e introducir innovaciones.
4. Información del paciente compartida
Al reducir los vacíos de monitorización, la estandarización puede ayudar a crear una imagen más completa del paciente para tomar decisiones informadas sobre el cuidado de la salud y su documentación, afirma Martin. Incluso podría abrir la puerta a la captura y la conexión de datos del paciente provenientes de otros dispositivos médicos.
Cuando una plataforma centralizada de informática conecta de manera fluida este tipo de monitorización en todo el centro hospitalario, los profesionales sanitarios tienen acceso oportuno a la información de los pacientes, sin importar su ubicación dentro del sistema de salud. Esto abre posibilidades como tomar medidas en dispositivos móviles, liberando a los profesionales sanitarias de la cabecera y de las centrales de monitorización cuando no es necesario para colaborar con los colegas en otras ubicaciones.
5. Gestión de alarmas y respuesta informada
La carga de la fatiga asociada a las alarmas y la desensibilización ante las alarmas, así como la conexión con alarmas falsas o alarmas que no requieren acción, ha sido bien documentada. La falta de monitorización estandarizada puede amplificar estos problemas, dice Martin.
Para empezar, los parámetros de alarma suelen variar entre áreas de cuidado de la salud dentro del mismo sistema de salud e incluso entre unidades del mismo hospital, en parte debido a diferencias en el equipo. El personal puede no estar plenamente consciente de las diferencias de parámetros y puede no reconocer todas las señales de alarma y sus significados, lo que puede suponer un riesgo potencial para la seguridad.
Aunque los sistemas de salud pueden intentar establecer configuraciones y ajustes de alarma consistentes, hacerlo es difícil con monitores dispares, dice Martin. Y no necesariamente aborda las alarmas no deseadas ni la gestión de alarmas: no se puede mejorar lo que no se puede medir, y realmente no se pueden capturar datos de alarmas similares sin una monitorización uniforme y conectada.
Una solución estandarizada impulsada por una plataforma informática ofrece una respuesta. Proporciona funciones de monitorización y protocolos de alarma familiares para el personal. Y crea un camino basado en datos para ajustar de forma segura las alarmas en tipos específicos de unidades de cuidados, poblaciones particulares e incluso pacientes individuales, un objetivo complejo que a menudo era inalcanzable en el pasado.
6. Flexibilidad y escalabilidad
La consolidación continua del cuidado de la salud y la saturación del Servicio de Urgencias demuestran la necesidad de un enfoque flexible para la monitorización de pacientes, que admita los momentos de alta demanda diarios y las emergencias de salud pública menos frecuentes.
Una plataforma estandarizada y conectada puede superar los límites de la monitorización fragmentada para proporcionar la capacidad de respuesta requerida, dice Martin. A medida que surgen necesidades, los monitores en la misma red pueden reubicarse rápidamente donde se necesiten, lo que permite a los sistemas de salud planificar contingencias y responder.
Una solución totalmente conectada también proporciona flexibilidad para necesidades futuras. El sistema sanitario podría querer, por ejemplo, monitores de mayor gravedad o desear integrar un nuevo hospital o socio. La infraestructura compartida lo hace posible, al tiempo que apoya los esfuerzos para mantener toda la plataforma estable y segura.