Conozca el valor que aporta la atención virtual a los pacientes, tanto en el manejo de enfermedades agudas como crónicas, como parte de un modelo integral e híbrido de atención.
En esencia, los términos telesalud y telemedicina se utilizan para describir la interacción en tiempo real entre proveedores y pacientes, o entre proveedores, para brindar atención remota, incluidos servicios médicos, diagnósticos, tratamientos o capacitación clínica. Aunque las definiciones exactas varían y los términos suelen utilizarse indistintamente, tanto la telesalud como la telemedicina forman parte de la categoría más amplia de atención virtual.
Como modalidad asistencial, la telesalud y la telemedicina aportan valor tanto al manejo de enfermedades agudas como crónicas y pueden ayudar a reducir las brechas existentes en los sistemas actuales de cuidado de la salud. En el caso de los cuidados críticos, cuando el paciente ya se encuentra hospitalizado, la telesalud puede utilizarse para consultas entre profesionales. Un médico presente en el hospital puede recibir orientación especializada sobre el caso de un paciente e intercambiar información en tiempo real con un especialista ubicado en otro hospital mediante un centro de comando tecnológico o una instalación de atención remota.
En el caso de las enfermedades crónicas, la telesalud puede ser muy eficaz porque contribuye a aliviar parte de la carga asistencial relacionada tanto con el acceso a la atención como con la capacidad limitada de los hospitales. Mediante la telesalud, las enfermedades crónicas pueden monitorizarse a distancia y desde la comodidad del hogar del paciente mediante sensores. Esto reduce la necesidad de que los pacientes se desplacen al hospital para controles periódicos y, con frecuencia, les permite asumir un papel más activo en el manejo de su enfermedad.
Algunas enfermedades crónicas comunes (como la diabetes, las enfermedades cardíacas y la hipertensión) no tienen cura para numerosos pacientes; sin embargo, mediante la atención virtual, los proveedores de cuidado de la salud pueden ayudar a controlar los síntomas y, potencialmente, mejorar la calidad de vida mediante la monitorización y el manejo remotos. Al monitorizar la evolución del paciente en el hogar, los proveedores pueden detectar cuándo los signos vitales se desvían de los valores normales y determinar el mejor curso de acción con base en los algoritmos de análisis de datos. Esto resulta especialmente útil durante la transición del hospital al hogar, sobre todo en las primeras semanas, cuando el paciente puede necesitar controles más frecuentes para asegurarse de que su recuperación evolucione correctamente.
La tecnología es un elemento clave para la telesalud y la telemedicina, ya que la comunicación en línea entre el paciente y el médico, o entre profesionales, debe desarrollarse sin interrupciones. La accesibilidad, la interoperabilidad y la conectividad son esenciales para que los profesionales puedan acceder a la información necesaria y tomar decisiones clínicas en tiempo real.
Respaldar a los pacientes tanto en entornos hospitalarios como virtuales requiere soluciones sólidas de informática para el cuidado de la salud capaces de soportar modelos híbridos y flujos de trabajo dinámicos que proporcionen información útil, segura y procesable donde y cuando los profesionales clínicos la necesiten. Al transformar los datos de los pacientes en información significativa y accionable, las soluciones informáticas ayudan a los profesionales clínicos a priorizar las tareas más importantes para mejorar la calidad de la atención.
Proteger el intercambio de información en telemedicina es igualmente esencial para hacer posible esta modalidad asistencial. Si los datos del cuidado de la salud no son seguros, accesibles o confiables, los profesionales clínicos no dispondrán de la información necesaria para tomar decisiones en el punto de atención, lo que puede afectar la calidad asistencial y la seguridad del paciente.
Según el informe global Future Health Index (FHI) 2024, casi nueve de cada diez líderes del cuidado de la salud (89 %) observan un impacto positivo de la atención virtual en la reducción de la escasez de personal en sus organizaciones. Los beneficios mencionados incluyen una mayor capacidad para atender pacientes, una mejor colaboración entre profesionales ubicados en diferentes lugares y una menor necesidad de personal presencial para determinadas funciones.
Por ejemplo, Philips y el proveedor estadounidense de servicios de salud CoxHealth desarrollaron conjuntamente una solución interna destinada a mejorar potencialmente los resultados de los pacientes y aumentar la satisfacción del personal. La solución permitió que el personal de enfermería y los médicos alternaran de manera fluida entre la atención de cabecera y el entorno del equipo de atención virtual. La solución se basa en la estrecha integración entre el software de telesalud empresarial Philips eCareManager y el software Philips Capsule Surveillance. Actualmente, CoxHealth dispone de una base de datos centralizada de información de pacientes que garantiza que tanto el equipo de atención de cabecera como el equipo de atención virtual tengan siempre acceso a la misma información actualizada, lo que les permite colaborar de forma eficiente y eficaz.
El sector del cuidado de la salud todavía está evaluando cuál es el tamaño y la combinación adecuados de servicios de atención virtual para las distintas poblaciones de pacientes. Las autoridades competentes, los responsables de las políticas públicas y los financiadores aún no se han comprometido plenamente a mantener un reembolso equivalente para los servicios de atención virtual como modalidad terapéutica hasta disponer de evidencia más sólida y de largo plazo sobre su valor.
Esto no significa que la modalidad no sea valorada. Sin embargo, mientras las regulaciones, los incentivos financieros y las reformas en los sistemas de pago no se consoliden, los proveedores de cuidado de la salud podrían mostrarse reticentes a invertir más en programas de atención virtual, a menos que los reguladores, los responsables de políticas y los pagadores implementen los incentivos financieros y las reformas en los sistemas de pago adecuados para respaldar esta iniciativa.
Organizaciones del sector, como la American Telemedicine Association (ATA), trabajan para eliminar las barreras que dificultan la adopción generalizada de la telesalud y de la atención virtual, incluidas las plataformas emergentes de atención médica habilitadas por tecnología y el desarrollo de guías sobre principios de práctica.