En un artículo reciente [1] publicado en la revista de obstetricia Women and Birth, se destacan las experiencias de las mujeres al utilizar la solución de monitorización fetal sin cinturones Avalon, una forma de monitorización fetal electrónica continua (continuous electronic fetal monitoring, CEFM), en comparación con una cardiotocografía (CTG) con cables.
1. La comodidad “es un 10 de 10”.
Las mujeres encontraron muy cómodo el dispositivo NIFECG sin cinturón. Muchas comentaron que era ligero y fácil de colocar. Una vez que se acostumbraban, casi olvidaban que estaba ahí, lo que les permitía enfocarse en manejar el dolor del trabajo de parto.
2. Autonomía corporal
Muchas de las mujeres que usaban el CEFM lo hacían porque su embarazo se había identificado como de alto riesgo. Al catalogarse como de alto riesgo y tener la necesidad de intervención médica, las mujeres a veces sentían que sus opciones de trabajo de parto y parto se veían reducidas. En tales circunstancias, la capacidad de las mujeres para moverse libremente y satisfacer sus necesidades corporales mediante el uso del dispositivo sin cinturón llevó a una mayor sensación de elección y control.
3. Participación activa en el trabajo de parto
En comparación con experiencias previas con CTG con cable, las mujeres tuvieron una mayor sensación de control al usar el dispositivo NIFECG sin cinturón. Sentirse sin restricciones, sin estar conectadas al equipo mediante cables, les proporcionó una sensación de libertad física, lo que tuvo un impacto psicológico positivo. Cuando pudieron movilizarse, las mujeres no solo experimentaron los beneficios del control del dolor, sino que también sintieron que participaban de manera más activa en su trabajo de parto.
4. Pinchazos y palpaciones
Cuando se las monitorizaba con el CEFM, a menudo se veían interrumpidas porque la partera necesitaba ajustar o reposicionar el dispositivo wearable para mantener un buen registro de la frecuencia cardíaca fetal. Las molestias ocasionadas por los toques y manipulaciones frecuentes por parte de los profesionales de la salud ocurrieron “con frecuencia” con la CTG y “en ocasiones” con el dispositivo NIFECG.
5. Experiencia desmedicalizada
Sin necesidad de cinturones elásticos, las mujeres pudieron usar su ropa habitual por encima del dispositivo NIFECG. Esto no solo les hacía sentirse más cómodas, sino que también ayudaba a reducir la sensación de que su trabajo de parto era un suceso medicalizado.
Estudio: Experiencias de las mujeres australianas al llevar puesto un dispositivo de ECG fetal no invasivo durante el trabajo de parto