En un paciente con VIH y factores de riesgo cardiovascular, la RM con técnica de sangre negra ayudó a diagnosticar la vasculitis cerebral. Luego, el mismo protocolo de RM también se usó para confirmar, de forma no invasiva, la respuesta al tratamiento. En este artículo, la neurorradióloga Niloufar Sadeghi, MD, PhD, del Erasme Hospital, Bruselas, Bélgica, brinda detalles clínicos sobre este caso y explica la utilidad de las imágenes de sangre negra para el diagnóstico y el tratamiento.
La Dra. Sadeghi habla sobre el caso de un paciente que se presentó en el Servicio de Urgencias del Erasme Hospital en Bruselas, Bélgica, con debilidad recurrente en la pierna izquierda durante un período de 24 horas. Se sabe que el paciente tenía infección por el VIH desde hacía cuatro años, pero no recibió tratamiento por esta infección. El paciente tenía varios factores de riesgo cardiovascular, como obesidad, intolerancia a la glucosa, hipertensión arterial e hipercolesterolemia. El examen neurológico demostró hemiparesia de la pierna izquierda.
“Tras un examen convencional de RM de rutina, se presentó la sospecha de vasculitis, por lo tanto, se realizó una resonancia magnética con técnica de sangre negra en una sesión diferente”, según informó la Dra. Sadeghi. ”La ExamCard específica incluye difusión, FLAIR, angiografía por RM (ARM) mediante TOF y secuencias de sangre negra antes y después del administrar un medio de contraste. Este examen se realizó en nuestro Ingenia 3.0T. Tiempo de exploración de sangre negra: 4:39 min; dimensiones del vóxel adquirido: 0,75 mm x 0,75 mm x 1,0 mm; 21 cortes”.
En las imágenes de FLAIR podemos ver algunas anomalías inespecíficas de señal alta en la sustancia blanca frontal bilateralmente. En DWI podemos ver lesiones isquémicas agudas que aparecen con intensidad de señal alta. Las flechas muestran el realce de la pared de los vasos que tiene apariencia concéntrica y homogénea en las diferentes regiones del cerebro.
“En las secuencias de RM de rutina que hicimos pudimos identificar lesiones isquémicas agudas. Las pudimos identificar claramente en las imágenes de difusión, donde suelen aparecer las lesiones isquémicas agudas con señal de alta intensidad y difusión restringida. Sin embargo, no es posible determinar la etiología de estas lesiones a partir de estas imágenes.
Se identificó un área de la difusión restringida en la región de la arteria cerebral anterior y llegamos a la conclusión de que era una lesión isquémica. En la ARM solo podemos determinar si hay estenosis o una oclusión del vaso, pero no obtenemos información sobre la etiología de este tipo de lesión. Por lo que decidimos realizar un estudio de imágenes en secuencia de sangre negra. La presencia y el patrón de realce de la pared de los vasos en estudios en secuencia de sangre negra puede ayudar a determinar la etiología de la lesión.
Muchos estudios demostraron que los estudios de imágenes en secuencia de sangre negra pueden ayudar a diferenciar la vasculitis de otras causas de vasculopatías, tales como arterioesclerosis, con gran precisión [1-3]. En una lesión aterosclerótica, el engrosamiento de las paredes de los vasos y los realces son generalmente excéntricos, mientras que, en la vasculitis, el engrosamiento de las paredes de los vasos y los realces son generalmente concéntricos, homogéneos y se observan en una porción mayor del vaso. Además, esta imagen también se puede usar para realizar el seguimiento de los pacientes cuando se determina que el tratamiento se va a utilizar para determinar la eficacia de un tratamiento particular.
En este caso. las imágenes en secuencia de sangre negra permitieron determinar el diagnóstico de vasculitis cerebral relacionada con el VIH.
“El paciente tenía varios factores de riesgo cardiovascular, tales como intolerancia a la glucosa, hipertensión arterial e hipocolesterolemia, y sus lesiones podían ser lesiones ateroscleróticas o vasculitis. Estas afecciones requieren tratamientos diferentes. En este paciente con una infección por el VIH que provoca la vasculitis, en especial, el tratamiento de las dos afecciones es diferente. Los resultados de la RM en secuencia de sangre negra ayudaron a determinar el tratamiento adecuado para este paciente, que se basó en medicación antiviral, en lugar del tratamiento antiagregante o anticoagulante, que se suele suministrar a los pacientes con riesgo de isquemia en función de las lesiones ateroscleróticas.
Un mes después de iniciar el tratamiento antiviral, se repitió el mismo examen de RM que se volvió a repetir ocho meses después del inicio del tratamiento. En las imágenes de seguimiento, notamos que los realces casi habían desaparecido. Por lo que, en el caso de este paciente, el examen de RM en secuencia de sangre negra ayudó a determinar el tratamiento adecuado para el paciente y también permitió confirmar la respuesta al tratamiento de una forma no invasiva”.
Después de un mes de tratamiento, las imágenes en secuencia de sangre negra obtenidas luego de administrar el medio de contraste, con exactamente los mismos niveles que se detallan en la figura anterior, muestran la desaparición del realce de la pared de los vasos que se había identificado en exámenes previos.
Las imágenes en secuencia de sangre negra nos ayudan a visualizar de forma no invasiva el engrosamiento de la pared de los vasos y los patrones de realce que se producen en la vasculitis y permiten distinguirla de las lesiones ateroscleróticas. Las técnicas de imagen, tales como la angiografía de RM de tiempo de vuelo (TOF) no son muy sensibles o específicas para este tipo de lesiones. Otros posibles métodos de diagnóstico son la angiografía intraarterial o las biopsias del cerebro, pero ambos son invasivos.
No realizamos este examen de imágenes en secuencia de sangre negra en todos los pacientes con lesiones isquémicas en el cerebro, porque en la mayoría de los pacientes el origen de la lesión es embólico o aterosclerótico. En general, lo utilizamos en pacientes jóvenes (menores de 60 años de edad) o aquellos pacientes sin factores de riesgo cardiovascular. Consideramos importante utilizar las imágenes en secuencia de sangre negra en estos casos, ya que el tratamiento es diferente para un paciente con vasculitis.
Niloufar Sadeghi MD, PhD, es neurorradióloga en el Erasme Hospital de Bruselas, Bélgica, desde el año 2000. Completó su doctorado en 2010 y recientemente se la nombró profesora.