Un estudio de gran magnitud exploró la seguridad de diferentes prácticas de monitorización mediante cardiotocografía (CTG), métodos de monitorización de un feto durante el trabajo de parto, en entornos clínicos. Se compararon diferentes métodos de vigilancia fetal y su relación con resultados adversos tanto fetales como neonatales a corto y largo plazo.El estudio amplió los informes existentes que sugieren que la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal (FCF) mediante CTG con un transductor ecográfico externo abdominal, sin registro simultáneo de la frecuencia cardíaca materna, se asocia con un mayor riesgo de muerte neonatal temprana y otros resultados neonatales relacionados con la asfixia.
Se estudiaron tres métodos: La cohorte se dividió en tres grupos según el método de monitorización por CTG utilizado al nacer: mujeres con un transductor de ultrasonidos; mujeres con un transductor de ultrasonidos y un transductor de frecuencia cardíaca materna que utilizaban la solución de Philips; y mujeres con un electrodo interno en el cuero cabelludo fetal.
Hay inconvenientes en usar solo la monitorización fetal externa por transductor de ultrasonidos: El uso de la monitorización fetal externa sin monitorización simultánea de la frecuencia cardíaca materna aumentó el riesgo de complicaciones neonatales.
Existe un mayor riesgo independiente de resultados neonatales relacionados con la asfixia en los fetos de madres monitorizadas durante el trabajo de parto únicamente mediante un transductor ecográfico externo, en comparación con los fetos de madres que también cuentan con registro de la frecuencia cardíaca materna (FCM) o monitorización fetal interna mediante electrodo de cuero cabelludo.
Se requiere educación: Los profesionales de la salud y las parteras deben conocer el impacto del uso exclusivo del transductor de ultrasonidos para la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal sobre posibles resultados adversos.
Implicaciones clínicas: “Nuestros hallazgos establecen que la monitorización externa de la FCF sin la protección de un registro simultáneo de la frecuencia cardíaca materna se relaciona con un mayor riesgo de hipoxia fetal intraparto, que puede manifestarse como resultados fetales y neonatales relacionados con la asfixia al momento del nacimiento”, escriben los autores.
La CTG intraparto con registro simultáneo de la frecuencia cardíaca materna mejora el resultado neonatal.