Inteligencia operativa: por qué una transformación eficaz comienza en el corazón del cuidado de la salud
Incluso antes de la pandemia mundial, el cuidado de la salud ya no funcionaba como de costumbre. En todo el mundo, todos los sistemas de salud enfrentaban el aumento de los costos, el envejecimiento de la población, los desafíos derivados de las enfermedades crónicas, la tecnología heredada y la sobrecarga de trabajo del personal. La pandemia también puso de manifiesto deficiencias en el proceso de transformación que ya estaba en marcha, como la tendencia a esperar que la tecnología y la IA actuaran como una solución completa en lugar de como un facilitador, y la suposición de que la complejidad del cuidado de la salud requiere necesariamente soluciones complejas.
“La crisis ha sido la señal de alerta definitiva”, dice Dawn Bruce, líder de Prestación de Servicios y Soluciones de Philips, Canadá. Según explica, ha llegado el momento de que los líderes se preparen de manera estratégica y estructural para la nueva realidad que seguirá a la pandemia. Implementar un proceso de gestión del cambio en las operaciones hospitalarias y desarrollar un nuevo modelo operativo puede permitir desarrollar rápidamente las capacidades específicas que necesita el cuidado de la salud moderno y establecer una hoja de ruta para una transformación eficaz.
A medida que la industria del cuidado de la salud atraviesa cambios rápidos, intensificado aún más por la pandemia de coronavirus, recurre cada vez más a la gestión de operaciones para aumentar su eficiencia general. Según Eugene Litvak, PhD, del Institute for Healthcare Optimization del Boston University Health Policy Institute, “Los sistemas operativos tienen un enorme impacto en el entorno laboral, la dotación de personal, los resultados financieros y otros aspectos; sin embargo, estamos intentando transformar nuestro sistema de prestación del cuidado de la salud sin modificar sus operaciones fundamentales”.
Litvak agrega: “El costo de la prestación del cuidado de la salud es mayor de lo que debería porque no aplicamos adecuadamente las metodologías de gestión de operaciones”. Es una observación contundente. Los informes indican que una quinta parte del gasto en cuidado de la salud se desperdicia, y que la complejidad administrativa representa la mayor proporción, con un costo de hasta USD 265,5 mil millones al año en los Estados Unidos [1].
Afortunadamente, la teoría de la mejora de la calidad relaciona el cuidado de la salud de alta calidad con un mejor rendimiento financiero y la reducción del desperdicio [2]. Desde nuestra perspectiva, la oportunidad consiste en aplicar los principios de la gestión operativa y desarrollar una metodología que responda directamente a la naturaleza de las operaciones del cuidado de la salud.
La inteligencia operativa es un modelo integrado de crecimiento para el cuidado de la salud basado en servicios, centrado en el cambio de comportamiento para conectar silos y fortalecer las relaciones con el fin de optimizar la planificación, la alineación y los resultados. Este enfoque colaborativo ofrece ganancias acumulativas, desbloqueando valor tangible, pero también valor más humano, impulsado por las personas, que es más difícil de lograr y cuantificar, pero que aporta beneficios significativos.
Principios de la inteligencia operativa
Personas
Las habilidades de los socios se combinan con las habilidades del equipo de operaciones para lograr una mejora continua y acumulativa.
Proceso
La inteligencia operativa requiere que los procesos se ajusten y se creen de manera conjunta para resolver las causas raíz, como el desperdicio.
Tecnología
La inteligencia operativa permite que la tecnología médica esté conectada y sea interoperable.
“Un modelo de gobernanza con inteligencia operativa permite que ambos socios dejen de tener una relación meramente transaccional y se enfoquen más en las soluciones”, dice Dawn Bruce, líder de Servicios y Soluciones de Philips, Canadá.
La inteligencia operativa aprovecha los cambios y el desempeño cuantificables, pero también se centra en los aspectos intangibles que marcan una gran diferencia, como las habilidades interpersonales, el fomento de la colaboración y la promoción de comportamientos positivos y formas innovadoras de trabajar. Cuatro ejemplos de cómo la inteligencia operativa puede transformar las formas de trabajo dentro de una alianza estratégica para lograr mejoras significativas en el cuidado de la salud son:
Innovación en la mentalidad de adquisición
Según Bruce, un enfoque basado en la inteligencia operativa puede ayudar al área de adquisiciones a centrarse “no solo en el precio de un producto o servicio específico, sino también en el valor total que la solución podría generar”.
Reevaluación de la gobernanza
Bruce considera que un modelo de gobernanza moderno e innovador es fundamental para establecer cualquier relación sólida y resulta esencial para lograr la gestión del cambio.
Integración de los equipos clínicos, de TI y de operaciones
Si bien los equipos operativos pueden estar familiarizados con las prácticas empresariales responsables y de innovación disruptiva, los equipos clínicos y de TI suelen trabajar de manera aislada, un problema que debe abordarse.
Creación de resiliencia a largo plazo
Adoptar un enfoque de inteligencia operativa que priorice a las personas y fomente una mentalidad de crecimiento es clave para la transformación del cuidado de la salud.
Un modelo de gobernanza basado en inteligencia operativa permite que ambos socios tengan una relación menos transaccional y estén más enfocados en las soluciones.
Líder de Prestación de Servicios y Soluciones de Philips, Canadá
Paso 1: comenzar por las operaciones, el centro de control de cualquier hospital.
Paso 2: adoptar un enfoque holístico e integrado que fusione personas, procesos y tecnología.
Paso 3: un enfoque centrado en las personas debe comenzar por la innovación en la experiencia del cliente y la adopción de estilos de liderazgo y gestión colaborativos.
Paso 4: adoptar procesos empresariales altamente eficaces, incluidos Lean, Agile, así como el pensamiento sistémico y el pensamiento de diseño.
Paso 5: adoptar la tecnología e impulsar la interoperabilidad, pero aprender de las empresas que lograrlo es un cambio cultural, más que técnico.
Paso 6: integrar todos los elementos de manera iterativa mediante la colaboración y un ciclo continuo de retroalimentación.
A continuación, se presentan algunas formas en las que Philips ha colaborado con equipos del cuidado de la salud para aplicar e integrar estrategias innovadoras de gestión y mejora operativa mediante el enfoque de Inteligencia Operativa de Philips.
Adopción de un enfoque de Inteligencia Operativa para crear un nuevo modelo de uso optimizado de ultrasonidos en Múnich, Alemania
En el caso de München Klinik, el análisis de la demanda de ultrasonidos, dirigido por Philips Managed Technology Services en colaboración con el hospital, permitió analizar 24 dispositivos con un potencial de ahorro de EUR 851.000, con ahorros en costos desde el primer día.
Análisis del rol estratégico de la formación y el entrenamiento
Mackenzie Health en Canadá estandarizó y optimizó los servicios educativos para apoyar el entrenamiento del personal de diagnóstico por imágenes. Mackenzie Health contaba con más de 30 proveedores tecnológicos de terceros y este desafío se agravó por un cambio de centros hospitalarios. Se creó un ciclo recurrente de entrenamiento de 12 semanas para cada departamento y el personal participó cada semana.
La misma estrategia de entrenamiento utilizada para el diagnóstico por imágenes se implementó para los ultrasonidos y, en parte, para la monitorización de pacientes. El programa integrado ha estandarizado la formación, eliminando inconsistencias o variaciones entre proveedores y unificando el contenido y la impartición de entrenamiento.
Dominar la complejidad mediante la conexión
La alianza entre Philips y München Klinik se centra en un modelo de cuidado de la salud “basado en las necesidades”, diseñado para abordar el aumento de los costos y adaptar la clínica a sus futuras necesidades de salud. En una de las ubicaciones, se está llevando a cabo un proyecto para rediseñar los flujos de trabajo con el fin de brindar apoyo a los pacientes y al personal. En otra, se está construyendo el departamento de radiología. Además, la instalación de la plataforma Philips Intellispace Portal 11 ha optimizado los procesos de radiología en todo el sistema de salud, lo que permite obtener diagnósticos más rápidos.