«¿Puedo entrenarme para funcionar con menos sueño?» Como clínico del sueño, escucho esta pregunta con frecuencia. Esto es lo que me dice mi experiencia profesional y la ciencia que lo respalda. Siga leyendo para entender por qué es un error creer que puede entrenar a su cuerpo para necesitar menos sueño, y qué debería hacer en su lugar.
1. Dormir no es opcional. Es esencial. No puede engañar a su biología. Ningún entrenamiento ni fuerza de voluntad puede cambiar el hecho de que su cuerpo necesita un descanso constante y suficiente para funcionar correctamente. La restricción sostenida del sueño conduce al deterioro cognitivo, la inestabilidad emocional y problemas de salud física (por mucho que se sienta "adaptado").1
2. Que se sienta "bien" no significa que su cerebro funcione al máximo. Muchas personas creen que se han adaptado a dormir menos, pero en realidad, su rendimiento, estado de ánimo y capacidades cognitivas sufren (a menudo sin que se den cuenta). Aunque llegue a normalizar la somnolencia, las investigaciones muestran que su rendimiento seguirá deteriorándose con la pérdida de sueño, incluso si deja de notarlo.2
3. La mayoría de la gente necesita entre 7 y 9 horas de sueño. Si cree que usted es la excepción, probablemente se equivoque. Algunas personas pueden funcionar bien con unas cinco horas de sueño, pero genéticamente son muy raros (¡menos del 1 % de la población!).3 El resto de nosotros corremos el riesgo de sufrir daños cognitivos y físicos por restricción prolongada del sueño.1
4. No puede "entrenarse" para dejar de necesitar dormir. Su cerebro y su cuerpo van acumulando los efectos. La regulación del sueño de su cuerpo está profundamente arraigada en la neurobiología. Si intenta entrenarse para necesitar menos sueño, acumulará una deuda de sueño, lo que afectará su memoria, su concentración y su estado de ánimo.1
5. La planificación temporal puede ayudarle a enfrentar la falta de sueño, pero no eliminará su necesidad de dormir. Podría salir adelante sacrificando algo de sueño para cumplir con una fecha límite importante o superar el desfase horario, si planifica sus momentos de descanso en función de ello. Pero debe saber que esto solo ocultará los efectos por poco tiempo. Incluso las restricciones de sueño a corto plazo impactarán la función inmunitaria y la salud metabólica.4
6. Los estimulantes pueden mantenerle despierto, pero no le permiten descansar adecuadamente. Sustancias como la cafeína y los fármacos promotores de la vigilia no pueden sustituir el sueño real. Aunque pueden enmascarar los síntomas de la falta de sueño, no restauran las funciones cerebrales profundas, la regulación emocional ni los procesos de recuperación del cuerpo. Incluso pueden alterar las fases restauradoras del sueño si se usan en exceso.1
7. No se trata solo de la fatiga. Se trata de su esperanza de vida. La pérdida crónica de sueño está relacionada con un mayor riesgo de diabetes, cardiopatía, obesidad e incluso mortalidad prematura.5
8. Vivimos en un mundo que considera el sueño una debilidad, lo que tiene graves consecuencias. La normalización del sueño deficiente es una crisis de salud pública. La mayoría de los adultos duerme poco, lo que socava silenciosamente su productividad, su salud y su bienestar general.6
9. Las futuras estrategias de sueño deben ir más allá de los consejos convencionales. Consejos genéricos como "dormir en una habitación oscura" ya no son suficientes. La ciencia moderna del sueño recomienda enfoques individualizados, como sincronizar su sueño con sus ritmos circadianos, tomar siestas estratégicas y controlar la exposición a la luz.7
La conclusión es que no puede entrenar a su cuerpo para que necesite menos sueño. Puede reajustar sus prioridades para reservar tiempo y espacio para dormir. El sueño es el sistema de apoyo de su vida, no un lujo. Si quiere vivir plenamente, debe proteger su sueño.
El Dr. Teofilo Lee-Chiong es un especialista en medicina del sueño altamente capacitado, Profesor de Medicina en la Escuela de Medicina de la University of Colorado Denver y Profesor Titular de Medicina en National Jewish Health en Denver, Colorado. El Dr. Lee-Chiong es autor de varios libros sobre medicina del sueño.